martes, 28 de septiembre de 2010

Mucho más que una amiga, mucho más que...

Podria pasarme días enteros hablando de ella, me quedaría sin palabras para describir las miles de virtudes que tiene, lo inmensamente feliz que hace, el amor tan grande que siento por ella.


Sé que estas palabras sólo las entenderá quien sea dueño de animal, sea cual sea este. Sé que para los demás sonaran extrañas y  exageradas. Lo sé y lo entiendo porque yo era de esa opinión. Pero una vez más, como en otras tantas, es una lección que ella me ha enseñado.

También sé que soy mejor persona por que ella me ha enseñado a serlo. Y ahora pienso, que los animales nos hacen ser más humanos. Creo que tenemos muchas cosas que aprender de ellos y de sus relaciones.

Conocido por todos es el dicho de que somos como animales pero yo creo que nos hemos olvidado de serlo, que ese ha sido nuestro precia a pagar por la racionalidad, si es que hay alguna racionalidad en algunos de nuestro actos.

Sé nos ha olvidado instintos básico como el de la supervivencia, la camadería y la lealtad. Para el humano todo tiene un precio, tan sólo que hay que descubrir cual es. Valores tan humanos como la fidelidad, la lealtad, el espíritu de grupo, la simplicidad, la comunicación y el altruismo tienen su base más instintiva en el comportamiento animal. Es más, llamadme osada, si digo que algunos de estos valores no son ni humanos. ¿Acaso, cualquiera de nostros, esperaria pacientemente todo el día con una alegria inexplicable a que nuestro compañero o amo llegue a casa? ¿Acaso hacemos a los miembros de nuestra camada una fiesta día tras día por su llegada? ¿Acaso lo damos todo sin tener nada a cambio? ¿ Acaso obedecemos fielmente a los mandatos de nuestro alfa en la familia? ¿Acaso somos compañeros fieles y leales hasta el último de nuestros días? ¿Acaso no conformamos simplemente con una caricia y con una compañia?

Yo no, lo sé, y me averguenzo de ello. Yo si tengo un mal día, no me esfuerzo por esbozar una sonrisa. Yo no salgo a saludar, espero a encontrarme con la persona para saludarla. Doy y no espero nada a cambio, pero doy para sentirme bien. Me revelo ante determinadas órdenes, sino estoy de acuerdo no sigo las órdenes o instrucciones. me considero fiel y leal pero si me molesta algo, me retiro durante un tiempo del camino. Y espero algo más que un compañero que me ofrezca su compañia.

Ella si. Y, yo como humana que soy, sólo le ruego a Dios que esté conmigo muchiiiisimos años más. Porque sin ella, la vida, mi vida no sería vida.

Pensad, pensad...

6 comentarios:

Caterina Pérez dijo...

hola ana! te agradezco tu comentario de hoy :) ...si no, igual no habría llegado hasta aquí! es cierto lo que dices del saco roto...a mi esta sencación me hace pasar de puntillas muy a menudo... pero merece la pena comentar de vez en cuando para llegar a espacios como el tuyo. Voy a seguir "chafardeando" un poco. Gracias.

Anónimo dijo...

Ana, gracias por este homenaje que haces a tu compañera perruna.. todos los que tenemos animales lo sentimos así también y te agradecemos expreses con palabras.. Para mi son nuestro contacto permanente con la naturaleza y se parecen tanto a nosotros.. Tal y como dices si nos fijamos vemos todo lo que hemos perdido por ser "racionales" y yo que ya tengo uno años pongo esa palabra entrecomillada porque le voy restando valor con el tiempo..
Elena desde Gijón

doris dijo...

Ana, no estás exagerando, te digo que me he pasado de los 50 años que tengo al menos 48, acompañada de estos "ANGELES".
Cuando pasan por tu vida, te dan un giro completo,no llenan un vacío, comparten un espacio.
Te sensibilizas, y comprendes sus ojos, sus orejas, su ocico, su cola..
Gracias a estos peluditos, por aceptarnos.
Un abrazo de cómplice y compinche de perros.A propósito tengo 2, y me dan tanto, que me quedo corta al describirlo.
Doris Nieto.

Anatomía dijo...

siempre he tenido perro....y se establece una relaccion muy especial...y cuando se van dejan un gran vacio...un besito y muchas gracias!!!

Anónimo dijo...

Antes me daban pánico los perros y mi hija se cruzabs de acera para no pasar cerca. Hoy en día tanto mi hija como yo estamos encantadas con la perrita que aunque casi siempre está en medio de las dos, nos une mas que separarnos. Besos

PATRICIA dijo...

Quizás algún día de estos me sorprenda a mí misma y me anime a tener a uno de estos ángeles conmigo.De momento, y hasta que no llegue el momento de la independencia, seguiré disfrutando de verdaderas declaraciones de amor como la tuya. Y ya, dicho sea de paso, te informaré de que mañana se lo leeré a mis chicos en la reflexión a primera hora...con tu permiso y porque me encanta.